Si Apple Pay es el extremo más identificado del pago móvil, la cripto es casi su reverso: mismo objetivo, ingresar y retirar, por un camino que no pasa por ningún banco.
Bitcoin y ether concentran el mayor interés, seguidos por stablecoins como USDT o USDC, y por alternativas más rápidas o baratas en comisión —litecoin, solana, TRX o BNB— que ya aceptan algunos operadores.
Una idea que conviene matizar: pagar en cripto no equivale a jugar de forma anónima, porque un operador con licencia DGOJ exige la misma verificación de identidad, use el jugador tarjeta o una wallet de bitcoin.
